En un mundo donde la IA escribe código en segundos, diagnostica enfermedades y genera estrategias, cada vez surge más la pregunta: ¿qué le queda al ser humano?

Ayer los algoritmos de YouTube me recomendaron una entrevista con Andrey Doronichev, ya es la segunda que veo "con lápiz y papel".
En general, es un placer poco común encontrar a alguien que formula con tanta precisión lo que uno mismo siente desde hace tiempo.

La vez anterior hablamos sobre el derecho a ser uno mismo y el "cringe" de los comienzos.
Hoy quiero profundizar en el tema de la tecnología, un tema que ahora causa ansiedad e incertidumbre en muchos.

¿Qué pasará con las profesiones? ¿Qué enseñar a los niños si ninguna universidad puede seguir el ritmo de los cambios?

La respuesta de Andrey resonó mucho conmigo.
Al ser humano le quedan cosas que no se pueden automatizar: energía, voluntad, deseos, curiosidad, empatía.
La IA no sabe "querer" algo: el establecimiento de objetivos y el sentido siempre vendrán de nosotros.
Y por lo tanto, no podemos delegar la responsabilidad de nuestro estado a nadie: ni al médico, ni al rastreador, ni a la red neuronal.

Y aquí aparece un matiz importante. En un mundo de supervelocidades, el principal "cuello de botella" es nuestra propia salud.

Podemos rodearnos de sensores, rastreadores y Health OS. Un nutricionista o la IA puede analizar las deficiencias e incluso elaborar una dieta ideal.
Pero "la elección de decisiones biológicamente no obvias (renunciar al azúcar o hacer un entrenamiento extra) sigue recayendo en la voluntad humana".
La responsabilidad por el recurso no se delega.

La IA puede sugerir el mejor camino. Pero no puede entrenar por nosotros o acostarnos a tiempo.

Esto resuena mucho con el tema al que dediqué mi primer post de este 2026: sobre cómo intentamos trasladar la complejidad de la salud a pastillas, protocolos y ahora a la IA.

Así que una de las inversiones más seguras en el futuro hoy es la inversión en la propia salud.
Y no se trata de "adelgazar para el verano", sino de mantener nuestro aparato biológico en funcionamiento. Para tener fuerzas para aprovechar las oportunidades del futuro, y no gastar la vida "reparando" la base a la que no se le prestó atención a tiempo.

Dime honestamente: ¿sientes ahora que tu "hardware" soporta la carga que impone el mundo moderno?
¿O es hora de actualizar tu Health OS?

A veces es muy fácil comprobarlo.
Por las mañanas. Por el nivel de energía. Por cuántas fuerzas te quedan al final del día.

Y, por cierto, recomiendo mucho ver la entrevista en sí. Allí hay muchas más ideas interesantes sobre IA, educación y salud de las que se pueden incluir en un solo post.
Más aún porque ahora Telegram tiene una función conveniente: los videos se pueden ver directamente en el feed, sin ir a YouTube.
Simplemente puedes encenderlo y ver el episodio en el canal de Andrey.

@nastroi_zdorovie 🎧