Lo que realmente ha cambiado para las empresas. A partir del 1 de enero de 2026, no ha cambiado la forma de pago, sino el coste de la infraestructura. El Estado grava con IVA del 22% no la compra ni la transferencia de dinero, sino los servicios de aceptación de pagos con tarjetas bancarias.

⚖️ Qué ha ocurrido legalmente

Se han excluido de la exención del IVA los servicios relacionados con la gestión de tarjetas bancarias.

Ahora están sujetos al IVA del 22%:
‣ adquisición de pagos (merchant acquiring)
‣ procesamiento de pagos
‣ emisión y mantenimiento de tarjetas
‣ servicios tecnológicos dentro de la infraestructura de tarjetas

Mientras tanto, las transferencias entre cuentas, incluido el SBP (Sistema de Pagos Rápidos), siguen sin IVA.

El criterio clave es simple:

Si el servicio está relacionado con el movimiento de dinero en una cuenta → se mantiene la exención.
Si es un servicio en torno a la tarjeta y su aceptación → surge el IVA.


💳 Qué está ahora sujeto al IVA

Todo el «ciclo de la tarjeta» está sujeto al impuesto:
‣ comisión del banco adquirente
‣ procesamiento de transacciones
‣ comisiones interbancarias de tarjetas
‣ mantenimiento de tarjetas de pago
‣ servicios de procesamiento

Importante: el IVA no se aplica sobre la facturación, sino sobre la comisión del banco. Pero esto es precisamente lo que genera el efecto de encarecimiento.

📌 Qué permanece sin IVA

La exención se mantiene para:
‣ apertura y mantenimiento de cuentas
‣ transferencias entre cuentas
‣ SBP (incluido el pago por QR)
‣ depósitos y operaciones de cambio de divisas

Si el pago se realiza como transferencia → no surge el impuesto.
Si se realiza a través de la infraestructura de tarjetas → surge.

🔖 Importante recordar

A partir de 2026, se aplica una regla simple:

Adquisición de pagos (pago con tarjeta) — comisión + IVA del 22% adicional.
SBP (transferencias por QR) — solo comisión, sin IVA.

La diferencia no está en la forma de pago, sino en la infraestructura de procesamiento del pago.

🪙 Dónde pierde dinero la empresa

Supongamos:

Ingresos diarios: 20 000 ₽
Comisión de adquisición 1,7% = 340 ₽
IVA del 22% sobre la comisión ≈ 75 ₽

Total deducciones: 415 ₽
En la cuenta se reciben ≈ 19 595 ₽

A través de SBP (0,4% sin IVA) se recibirían ≈ 19 920 ₽

Diferencia: unos 325 ₽ al día. Con una facturación de 200 000 ₽ al mes, esto supone unos 40 000 ₽ al año.

Para los regímenes simplificados (sin IVA o con IVA del 5%), PSN y AUSN, esto supone una reducción directa del margen.
Para OSNO y USN (con IVA del 22%), formalmente el IVA se puede deducir, pero el aumento de la comisión bruta y el efecto de caja persisten.

🧮 Qué debe hacer la empresa

Entrar en pánico → no.
Recalcular el modelo → sí.

1. Revisar los contratos con los bancos y comprobar cómo se desglosa el IVA.
2. Recalcular la proporción real de tarjetas y SBP en los ingresos.
3. Desarrollar activamente el SBP como canal principal.
4. Para quienes trabajan con el régimen clásico con IVA, configurar correctamente la contabilidad del IVA soportado.
5. Para los regímenes especiales sin IVA, tener en cuenta el aumento de las comisiones en la fijación de precios.

No es un «nuevo impuesto sobre las compras». Es un impuesto sobre la infraestructura de aceptación de tarjetas. Y la cuestión ahora no es si pagar o no, sino cómo estructurar racionalmente el modelo de pagos.

🎯 Lo principal

El IVA del 22% no es una catástrofe. Es una señal para rediseñar la estrategia de pagos. Quien deje todo como está, perderá beneficios. Quien recalcule el modelo, los mantendrá.

Si quieres entender cómo afectará la nueva estructura de comisiones a tu negocio en concreto, analizaremos los números y te indicaremos el escenario óptimo.

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