Cuando hay tantas noticias, tanto globales como más cercanas y personales, es muy fácil dejarse llevar por su corriente. Es genial cuando hay apoyos. El apoyo de los seres queridos, un libro con citas edificantes o simplemente un lugar de silencio al que quieras escapar al final del día.

La semana pasada me derribaron. Primero me preocupé por los cambios en el trabajo, luego por fingir que no pasaba nada. Y cuando me preocupo, programo muchas reuniones, socializo mucho, corro. Al parecer, para no estar en silencio y no pensar. Aunque hace tiempo que entendí que en ese carrusel me canso y me sobrecargo aún más.

Antes pensaba que era mi forma de sobrevivir. Ahora entiendo que es solo una huida. Y en realidad, lo que necesito está muy cerca: silencio, sueño, un libro, ausencia de compromisos, ausencia de responsabilidad.

Es genial cuando puedes nombrar de inmediato lo que te restaura. Es genial cuando puedes sentir de inmediato el estado en el que necesitas recurrir a lo que te restaura.

Todos tenemos diferentes apoyos, pero todos se tratan de «escucharse a uno mismo».
¡Los que también se preocuparon y se agotaron, aguanten!
Y dense aquello en lo que puedan apoyarse.

#reflexiones