Mientras todos discuten cómo la IA está cambiando el mundo, ya ha tomado silenciosamente la mitad de los canales de Telegram.

He preparado una chuleta para distinguir el texto real del generado por IA: ¡corre a comprobarlo o editarlo)))

1. Guiones largos por todas partes.
El marcador más simple. La gente real no escribe así, ni en mensajeros ni en publicaciones. Solo la IA los coloca con precisión inhumana.

2. Tres puntos, siempre tres. A la IA le gusta la simetría. La vida real es asimétrica: a veces hay dos puntos, o siete, o solo uno pero importante.

3. Comenzar con una pregunta al lector. «¿Alguna vez te has preguntado…» es un clásico. Finalizar con un llamado a «compartir en los comentarios» es el tiro de gracia.

4. Sin fallos, sin dudas: la principal señal. El texto es suave, correcto, sin sustancia. Un autor vivo siempre tropieza en algún lugar, duda en voz alta, cuenta cosas incómodas. La IA no sabe hacer eso.

5. Metáforas refinadas. El texto abunda en comparaciones artísticas muy vívidas, que envidiarían los mejores clásicos.

Esta publicación la escribí yo mismo. Puedes comprobarlo con la lista de arriba)​​